El término “curry” es anglicismo de Tamil, en la india el cual se refiere a la palabra kari,  que es un término general para cualquier salsa especiada, o en algunos dialectos del sur de la India, una palabra antigua para pimienta negra.

No hay una receta fija para el curry, y los propios indios generalmente se refieren a esta amplia gama de preparaciones de especias, como masala; estas pueden ser mezclas de especias en polvo o enteras y condimentos, mezclas húmedas o secas, suaves o calientes, según la preferencia y el estilo regional de la cocina.

Sin embargo, el curry, no el masala, ahora se utiliza en todo el mundo como símbolo de los alimentos picantes de la India, y especialmente para los aromatizantes fabricados para la exportación, con polvos basados ​​en ingredientes clave como semillas de mostaza molidas, cúrcuma, cilantro, comino y Fenogreco. También se pueden agregar canela, cardamomo y chiles, así como una variedad de otros saborizantes. La mayoría de los polvos de curry comerciales son amarillos, debido a la cúrcuma, una especia a menudo relacionada con la magia y el ritual en la India tradicional. A pesar de su atractivo universal, las comidas picantes fueron condenadas por la mayoría de las religiones antiguas de la India y prohibidas a aquellos que buscan una vida austera y virtuosa. Los alimentos al curry fueron, por lo tanto, equiparados con una vida lujosa.

Fueron los miembros de la Armada Británica enviados a la India los que introdujeron el nuevo término ya que éste era picante. Lo hicieron con el objetivo de diferenciarlo de otras especias no picantes. El nombre acabó creando tanto gancho que hasta los propios locales lo abrazaron. Existen dos pueblos que le rinden honor a esta especia en el Reino Unido: North Curry en el condado de Somerset y West Curry, en Cornwall.

La primera receta que se pudo degustar de curry en Inglaterra fue en el restaurante Hannah Glasse’s The Art Of Cookery en el siglo XVIII, más concretamente en 1747.

Fuente: Encyclopedia.com